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Fernando Alonso:

"He luchado de tú a tú con Ferrari"

Lunes 4, agosto 2008

Álvaro FAES,
Budapest (Hungría),
Guardó silencio ante la pregunta y terminó por decidirse. «¿Es éste el día que se va más contento del circuito?». «Sí», respondió. Así, sin más, con un monosílabo abrumador. No eran necesarias explicaciones añadidas, después de analizar la carrera desde el punto de vista técnico. Alonso logró su mejor resultado del año -fue cuarto, igual que en Australia- en una carrera que le ayudó a sentirse de nuevo feliz, con un coche capaz de ofrecer batalla. El R28 disimuló sus peores defectos y, apoyado en un circuito que no facilita los adelantamientos, fue una buena herramienta para que Alonso completase un Gran Premio muy interesante. Ya es octavo en el Campeonato de pilotos y está a cuatro puntos de Trulli. Alcanzar al italiano es la meta, ser séptimo, el primero detrás de los seis de los equipos grandes. Toyota es ahora el rival, porque en constructores Renault sobrepasa a Red Bull y queda a cinco puntos de la escudería japonesa. Sin atisbo alguno de euforia, pero más reflexivo que de costumbre, Fernando Alonso ofreció un análisis de urgencia al final de la carrera, minutos antes de abandonar el circuito, como siempre, a toda prisa.

La mejor carrera del año. «En Australia también terminé cuarto. Aquí he tenido suerte por el abandono de Massa y el pinchazo de Hamilton, que me dieron un par de puestos, pero en Australia mucha más, porque estaba octavo a falta de diez vueltas y de repente me puse cuarto. Aquí, algo nos lo hemos merecido nosotros. Nos lo hemos ganado en la pista luchando de tú a tú con Ferrari, pasando a Kubica. Ha sido la mejor en lo que llevamos de año», aseguró satisfecho el asturiano.

Estrategia de neumáticos. Alonso no encontró grandes diferencias entre las gomas nuevas y las usadas que había preparado: «En la primera parte de carrera salí con neumáticos nuevos y cuando pusimos los usados en la primera parada no mejoré los tiempos. Iban más o menos igual».

La pasada de Raikkonen en el segundo repostaje. «Estaba convencido de que saldría delante suyo, cuando miré por el espejo y vi que no estaba porque se había salido un poquito. La vuelta que hice después de boxes fue buena. Y no es que saliésemos rueda con rueda, sino que lo hizo quinientos metros delante de mí. También en la primera parada entré con cierta ventaja y salimos muy juntos. Tardó poco y nos hizo pensar que iba más corto que nosotros, pero luego entró en la misma vuelta. Igual es que echan gasolina más rápido de lo que lo hacemos nosotros. Hay que verlo todo con detalle», especuló el piloto asturiano.

Mejoría. «El coche era más fácil de conducir y eso da pie a que ruedes más confiado y ataques las curvas sin sustos y sin perder mucho tiempo. He podido mantenerme en la trazada y así es difícil adelantarme».

Luchas con Raikkonen y con Hamilton. El ovetense mantuvo sendos pulsos con pilotos con mejores coches, de los que salió reforzado, pese a que el finlandés de Ferrari le pudo adelantar. «He ido al máximo. Raikkonen volaba, porque en cuanto me adelantó y no me tenía a mí delante me metía un segundo por vuelta y no había nada que hacer. Cuando me dijeron que Hamilton estaba cuatro segundos detrás pensé que iba a venir como Raikkonen. Vi que lo podía mantener mientras tiraba al máximo para que me cogiera lo más tarde posible y al final tuve la suerte de que ni siquiera llegó a alcanzarme».

De nuevo una buena salida. «Por fin ha estado bien. Y porque es estrecho el circuito, que si no, podía haber llegado cuarto a la primera curva. Había cogido bien la aspiración de Glock y cuando me salí de ella para adelantarle estuvo atento, me vio por el retrovisor y cerró la puerta haciéndome frenar en media recta», explicó el piloto asturiano de Renault.

Moral reforzada. «Llevamos haciendo varios grandes premios buenos, pero los resultados dependen de muchos factores. Si hoy llegan a acabar todos, hacemos sexto o séptimo, y aunque el coche iba bien no hubiera sido tan bueno como la cuarta posición. Hay moral porque ahora estamos siete puntos por delante de Red Bull, que es uno de nuestros adversarios grandes. Toyota ha ido muy bien aquí, pero quizás es el equipo más inconstante y en un fin de semana que tengan malo podemos echarles el guante y superarles».