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"Volveré para ganar"

Lunes 25, agosto 2008

En el campamento de Renault, treinta personas siguen con la mirada fija en las pantallas. Apenas se oye una voz más alta que otra, mientras algunos apuran un café. Están los habituales, el núcleo duro del grupo de Fernando Alonso, que ya no está en la pista. Las caras son serias después de que Nakajima se cargase la carrera del asturiano a las primeras de cambio. Son los riesgos de caer en medio del pelotón, donde hasta los campeones se vuelven anónimos. En la parte reservada ya está el piloto, tras comprobar que no podía seguir en la carrera. Son las dos y media, ni siquiera se ha cubierto la mitad del Gran Premio y el asturiano pone la proa en dirección a casa.

«Ganaré en Valencia», se reta Alonso minutos antes de dejar el circuito, cuando los monoplazas todavía ronronean alrededor del puerto. «Algún día vendré aquí y me llevaré la carrera. Y también en Barcelona. Será cuando vuelva a luchar por los campeonatos».

Alonso está tan seguro que no duda en afirmarlo. «La única rotura del año la tuve en Barcelona y aquí, el único toque», recontaba quejoso por no haber podido brindar la carrera a la afición. Y eso que puso todo de su parte. «Intentamos reparar el coche y salir aunque fuese con varias vueltas perdidas, pero fue imposible porque la embestida de Nakajima no afectó sólo al alerón. También tenía daños en el cambio y la suspensión y así era imposible salir», reconoció.

Alonso logró salir de forma limpia e incluso ganar una posición ante el propio Nakajima. «Pero en la cuarta curva sentí un golpe por detrás y era el piloto de Williams que me había embestido. Es el riesgo que tiene salir tan atrás, que te pueden llevar por delante». Y Alonso dirigió otro mensaje a sus seguidores. «Terminar así ha sido una desilusión, pero volveré para ganar». Y se fue del circuito sin esperar al final de la carrera. «Así no tendremos tráfico», dijo buscando algo positivo a la carrera con peor bagaje del año.

La tarde cayó lánguida sobre Valencia. El puerto de los yates no se llenó. La discreción y el silencio mandó sobre el agua porque esta vez, contra lo previsto, no hubo fiestas en el barco de Vijay Mallya. Tuvo que viajar a la India y no regresó hasta el domingo, con el tiempo justo para ver la carrera. La tranquilidad la rompía un discreto grupo de jóvenes, unos veinte, que se divertían en la cubierta de un yate. Era la primera «fiesta» en los barcos de la Fórmula 1 en Valencia. El show visitará la ciudad los próximos siete años con opción a prolongarlo por cinco más. Seguro que más adelante, la animación aumenta en torno a la carrera. Y todo se multiplicará cuando Fernando Alonso, el motor de todo esto, vuelva a ganar. Y lo hará porque Valencia le espera con la esperanza de convertir su circuito en uno de los más cotizados.

A este paso, Fernando Alonso acabará con complejo de sereno. Como el año pasado, le vuelven a entregar las llaves del mercado de pilotos. Ahora es Ross Brawn, director técnico de Honda, quien otorga al asturiano la posibilidad de mover el banquillo. «Cuando Fernando tome una decisión sobre su futuro se esclarecerán otros muchos asuntos. Todo el mundo sabe que la continuidad en Renault depende de que se empiecen a lograr buenos resultados», dijo el responsable de la escudería japonesa. A Brawn, ideólogo de los triunfos de Schumacher en Ferrari, le atribuyen gran interés por contar con Alonso para la próxima temporada. Incluso algunos afirman que existe una oferta seria. El inglés no desveló cuál es la verdadera situación, pero no negó que le gustaría tenerlo en su equipo.

De hecho, Brawn se refirió a sus dos actuales pilotos, Jenson Button y Rubens Barrichello, y apostó por su continuidad, al tiempo que apostó porque Raikkonen pueda estar pensando en la jubilación. Hace dos días, el propio Barrichello apuntó que el interés de su equipo por tener a Alonso le creaba cierta inquietud respecto a su futuro.

El sueño de Ross Brawn sería contar con Alonso para construir un proyecto como el que inició con Schumacher en Benetton. Allí consiguieron dos campeonatos antes de desplazarse a Ferrari, donde tardaron en imponer su modelo. Cuando dieron con la tecla, nadie puso freno a sus victorias hasta que Alonso se llevó el campeonato de 2005.

Comentarios

  • jose Domingo 09, noviembre 2008 que aprenda amanejar bien

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