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Alonso, nunca tan brave

Martes 26, agosto 2008

Oviedo, Álvaro FAES
En un abrir y cerrar de ojos, la experiencia urbana de Fernando Alonso se terminó. El Gran Premio de Europa se truncó para los que supeditan la Fórmula 1 al asturiano. En veintiocho segundos, sin tiempo para completar el primer kilómetro del circuito, Nakajima embistió al Renault, le arrancó de cuajo el alerón y le causó daños imposibles de reparar para volver a la pista. Un grupo reducido abandonó sus localidades. Otros duraron unas pocas vueltas más, hasta confirmar que Massa mandaba en la carrera. El sol hizo el resto y se inició la procesión hacia las zonas de sombre y los bares del circuito.

Nunca Alonso se había bajado tan pronto de una carrera, menos todavía desde que está entre la élite de la Fórmula 1, confirmado entre los pilotos pata negra. Sólo en el lejano 2001, cuando se batía el cobre con un Minardi imposible de gobernar y nada fiable, Alonso se quedó tan pronto fuera de una carrera. Fue en Spa, cuando un fallo en los frenos lo dejó fuera de combate. Hubo tantos golpes en aquella primera vuelta que la dirección de carrera mandó a todo el mundo a los garajes y ordenó repetir una salida que Alonso ya no tomaría después. De ahí que en las estadísticas baile una cifra en las presencias del ovetense en carrera, según se contabilice aquel Gran Premio de Bélgica.

Cuando corría en la Fórmula 3000, con el cuchillo entre los dientes abriéndose camino a codazos en un mundo de aspirantes, Alonso terminó una carrera en Nürburgring justo al llegar al primer giro. Se había colado de cinco coches por el interior, pero acabó por chocar con un sexto y quedó fuera de carrera.

Y eso es todo respecto a abandonos prematuros en siete años de carrera en la Fórmula 1. La mala suerte quiso que el primero desde que el ovetense navega por los puestos de honor llegase en Valencia, donde todo estaba dispuesto para una fiesta en la que no iba a ser protagonista, pero para la que se contaba con su actuación como animador.

En 2001, aquel Minardi le dejó tirado en ocho ocasiones. Luego, las dos primeras temporadas en Renault se cerraron con cinco abandonos en cada una de ellas, antes de alcanzar una fiabilidad extrema en las dos temporadas de sus campeonatos y también en la que cumplió con el equipo McLaren. En tres años, sólo se quedó cinco veces sin ver la bandera a cuadros. En el año en curso, con la del lunes, son ya tres dimisiones del R28 en carreras, con tres motivos diferentes. En Barcelona, por una rotura de motor; en Canadá, un trompo cuando rodaba detrás de Heidfeld, y ahora, en Valencia, embestido por el japonés Nakajima.

Y todo, mientras observa desde la zona pobre de la clasificación cómo el Campeonato del Mundo camina hacia los dominios de Hamilton, envuelto en una irregularidad que permite a Kimi Raikkonen seguir con opciones al título, a pesar de que sólo ha añadido a su cuenta 22 puntos en las últimas siete carreras. Eso sí, los 57 que acumula empiezan a ponerle a una distancia inquietante respecto al inglés y, además, tras el podio del domingo, Robert Kubica amenaza su posición en el campeonato, con el 55 ya en sus guarismos. A Hamilton sólo Massa le hace algo de sombra, después de dominar ayer con claridad en el circuito urbano de Valencia y llegar hasta los 64 puntos en el acumulado de todo el campeonato.

Esto en cuando a la lucha que se libra por arriba y que no implica ni mucho menos a Fernando Alonso. Se entra así en el último tercio del una competición que se prepara para finiquitar la travesía por Europa e iniciar su tramo más decisivo. Antes, deberá completar dos paradas en Europa, con los grandes premios de Bélgica e Italia, el 7 y 14 de septiembre, respectivamente, antes de saltar del viejo continente a Asia, donde afrontará un periplo de tres carreras en Singapur, que por primera vez tendrá iluminación artificial, y después Japón y China, antes de afrontar el cierre de temporada en Brasil.

En este tramo final, el piloto asturiano limitará sus objetivos a pelear por la cuarta plaza en el Mundial de constructores, en el que Toyota supera a Renault, por una diferencia de diez puntos, 41 frente a 31, aunque la firma nipona ha demostrado estar en mejor forma que la francesa en las última carreras.

Comentarios

  • hipico Lunes 08, septiembre 2008 si hubiese conseguido os o tres puntos de esa carrepa hubiera sido campeon por terera vezconsecutiva pero es ambicioso y se lo juega todo al 100por100 y aveces pasa esto .

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